recibio la mitad del premio nobel de medicina en 1988

Este año, las seis categorías del Premio Nobel homenajearon a 14 personas. Únicamente una es mujer: la economista francesa Esther Duflo. Además de esto, la autora Olga Tokarczuk, de Polonia, recibió el premio de literatura, referente a 2018, en el momento en que no hubo premiación en esta categoría. La irrelevante presencia de mujeres entre los distinguidos no es una novedad. Desde 1901, en el momento en que se hicieron las primeras categorías del premio, 950 personas recibieron un Nobel. Solo 22 son mujeres, la mitad selectas tras el 2000. Este desequilibrio podría ser una consecuencia de la subrepresentación de las mujeres en las ciencias precisas, biológicas y sociales. Pero no es así. Con 2 cooperadoras, la física Liselotte Jauffred, de la Facultad de Copenhague, en Dinamarca, examinó los datos históricos de la premiación. Las científicas se valieron de la proporción de mujeres en el cuerpo académico de las universidades estadounidenses como una aproximación de lo que sucede en el resto de todo el mundo y vieron que la proporción de premiadas es muy inferior a la proporción de estudiosas que actúan en física, química, economía y medicina o fisiología. Y llegaron a la conclusión de que hay una posibilidad del 96% de que haya un favorecimiento a los hombres en la premiación (Palgrave Communications, 7 de mayo). Cada categoría proporciona un premio en dinero por un valor de 9 millones de coronas suecas, semejante a 3,7 millones de reales.

Aron Simeneh/ Wikimedia Commons Abiy Ahmed Ali, presidente de EtiopíaAron Simeneh/ Wikimedia Commons

Una pasión marcada por su abuelo

Hija de emigrantes judíos, Gertrude B. nació en Novedosa York en 1918. Desde pequeña probó una insaciable sed de entendimientos, así como narran Laia Rosich y Félix Bosch de la Fundación dr. Antoni Esteve. «Fue un individuo con enorme determinación y perseverancia, lo que le dejó enfrentar los prejuicios contra su condición de mujer». No obstante, su pasión por la ciencia estaría marcada por una catástrofe que pasó a lo largo de su adolescencia.

La joven Elion al lado de su madre en una imagen de 1921. Jewish Women’s Archive. En el momento en que Gertrude B. Elion tenía quince años, su abuelo murió gracias a un cáncer de estómago. Su muerte fue como un revulsivo. En esa horrible fecha, marcada por el mal de la pérdida, Elion decidió que dedicaría su historia a la ciencia «para procurar cualquier día hallar un precaución contra esta horrible patología».

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