Palestina | definicion DE PALESTIA

F. Sensibilidad ósea o del periostio para percibir las vibraciones. También llamada sensibilidad vibratoria.

La percepción de las vibraciones es un componente de la percepción háptica, más precisamente de la percepción fina («sensibilidad epicrítica»).

La recepción de los estímulos de vibración tiene lugar en órganos receptores especiales, los corpúsculos de Vater-Pacini.

Se estudia la disminución de esta sensibilidad con la ayuda del diapasón (generalmente de entre 128 o 256 vib/seg, es decir, 128 o 256 Hz) aplicado sobre la piel en prominencias óseas (acromion, olécranon, apófisis estiloides del cúbito y el radio , crestas ilíacas, el esternón, la articulación del codo…) y simétricas, preguntándole al paciente en qué momento deja de vibrar.

En el uso clínico se utilizan diapasones según Rydel-Seiffer, que se suministran con una escala de «0» a «8». La persona que se examina indica cuando ya no siente la vibración. En este momento se lee un valor en la horquilla vibratoria. Los valores por debajo de «6» se consideran patológicos.

El resultado del examen puede ser utilizado si los datos proporcionados valores constantes después de repetidas pruebas de la misma localización y si, además, la sensación de vibración es mejor en ciertas áreas.

La conservación de la palestesia depende de la capacidad de las fibras nerviosas de transmitir estas estimulaciones breves y aproximadas.

La pérdida de sensibilidad puede ocurrir cuando se daña el sistema nervioso central o los conductos nerviosos que guían la calidad del sentido vibracional. Una causa común es la polineuropatía, que puede ocurrir como resultado de una diabetes mellitus a largo plazo, conocida entonces como polineuropatía diabética. Otras causas posibles son el daño a la médula espinal (por ejemplo, paraplejía, hernia de disco), el sistema lemniscal o la corteza sensorial en el lóbulo parietal del cerebro (por ejemplo, un derrame cerebral).

♦ No confundir con: parestesia.

Ejemplos de uso: «La afectación de las pequeñas fibras mielínicas y amielínicas producen una pérdida notable de la sensibilidad termoalgésica, con afectación mínima de la barestesia, la palestesia y la batiestesia», Medicina interna – Volumen 1 – Página 2481, William N. Kelley – 1993.

Origen de la palabra: proviene del griego pallein, y aisthēsis, sensibilidad.
¿Que te ha parecido?

Deja un comentario