Las dietas de los atletas no están pasando según el índice de alimentación saludable

Calidad de la dieta de los atletas de la División I de la NCAA evaluados por el Índice de Alimentación Saludable

Werner EN, Robinson CA, Kerver JM, Pivarnik JM. J Am Coll Salud. 2022 mayo 27:1-7. doi: 10.1080/07448481.2022.2076102. Epub antes de la impresión. PMID: 35623046.

https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/

Llevar el mensaje a casa

Los atletas universitarios de la División I informaron de una dieta de mala calidad.

Fondo

Los atletas universitarios deben equilibrar una carga completa de cursos y un riguroso programa de entrenamiento. Por lo tanto, se debe priorizar la promoción del bienestar físico, cognitivo y mental. Una forma de fomentar el rendimiento académico y físico es optimizando la nutrición. Sin embargo, necesitamos una mejor comprensión de la calidad de su dieta antes de poder ofrecer educación nutricional a los atletas universitarios.

Meta del estudio

Los autores evaluaron una muestra de atletas universitarios de la División I de la NCAA para determinar su ingesta y calidad dietética.

Métodos

Los investigadores encuestaron a 94 atletas universitarios (78% mujeres, 19 equipos universitarios diferentes) en una Universidad de la División I. Los atletas completaron el Automatizado Autoadministrado 24 horas (ASA24) Herramienta de evaluación dietética entre marzo y junio de 2020, antes de que regresaran al campus después del brote inicial de COVID-19. Los atletas completaron información en el ASA24 con respecto a los alimentos consumidos en cada comida/refrigerio, métodos de cocción, tamaño de la porción e ingredientes. También recibieron indicaciones para revisar los elementos olvidados. Los atletas también respondieron una pregunta sobre si ese día era la ingesta habitual, menos de lo habitual o más de lo habitual. Los autores usaron estas respuestas para calcular el Índice de alimentación saludable (IES). El Índice de Alimentación Saludable está organizado en 13 componentes para evaluar la calidad de la dieta en general, incluida la idoneidad de los alimentos necesarios (frutas, verduras, proteínas, ácidos grasos) y la moderación de otros alimentos (granos refinados, azúcares añadidos, grasas saturadas). Una puntuación total posible es 100 (Grado A > 90, Grado B = 80-89, Grado C = 70-79, Grado D = 60-69 y Grado G

Resultados

La mayoría de los atletas informaron ser estudiantes de cursos inferiores (59 %), especializarse en campos no relacionados con la salud (65 %) y tener algunos cursos de nutrición de la escuela secundaria o la universidad (59 %). Los atletas normalmente competían en equipo (25%), campo traviesa (19%), fútbol (11%) o natación y clavados (11%). En general, los hombres informaron una mayor ingesta de calorías (3299) que las mujeres (~2224). La puntuación promedio del índice de alimentación saludable fue ~59 (rango: 27-94). Solo nueve atletas (10%) obtuvieron 80 o más. Los autores no encontraron diferencias en la calidad de la dieta por sexo, clase, especialidad o deporte.

puntos de vista

En general, los atletas informaron dietas deficientes. Solo nueve atletas informaron dietas que recibieron una calificación de B o mejor. Por lo tanto, la mayoría de los atletas no cumplen con los estándares de calidad dietética establecidos por las Pautas dietéticas, y mucho menos con las recomendaciones dietéticas para los atletas. Sin embargo, es fundamental evaluar si estos patrones dietéticos se pueden replicar en una muestra más grande de atletas universitarios en varios momentos durante su carrera universitaria (p. ej., antes de la pretemporada, en la pretemporada, durante la temporada, fuera de la temporada). Los autores se centraron en este estudio en los patrones dietéticos cuando los atletas estaban fuera del campus durante un momento único debido a la pandemia. También sería útil si los futuros investigadores exploraran las necesidades dietéticas individuales, la autonomía sobre la dieta/cocina y las barreras socioeconómicas, que podrían ayudar a explicar la mala calidad de la dieta. A pesar de los desafíos para generalizar estos hallazgos a otras poblaciones atléticas, este estudio debería crear conciencia de que debemos observar más de cerca las dietas de nuestros atletas.

Implicaciones clínicas

A pesar de los desafíos de aplicar estos resultados a otras poblaciones atléticas, los médicos deben ser más conscientes de que debemos observar más de cerca las dietas de nuestros atletas. Es posible que necesitemos trabajar con nutricionistas para desarrollar intervenciones educativas que analicen las mejores estrategias para una nutrición adecuada en el hogar y la escuela para optimizar la salud y el rendimiento dentro y fuera del aula.

Preguntas para la discusión

¿Discute y evalúa los resultados nutricionales con sus atletas? Si es así, ¿qué usa para educar a sus atletas y qué métricas usa para evaluar la calidad?

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Escrito por: Jane McDevitt
Revisado por: Jeffrey Driban

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