como se le llama a la mononucleosis en la medicina

¿Qué supone esta novedad? ¿Una vacuna para el virus Epstein-Barr podría llegar a impedir la esclerosis múltiple? ¿Podrían tratamientos antivirales asistir a quienes tienen EM hoy en día? ¿Si he tenido mononucleosis desarrollaré Esclerosis Múltiple?

Estas son ciertas cuestiones que bastante gente se hacen tras saber la publicación reciente (https://www.science.org/content/article/two-decades-soldiers-medical-records- implicate -common-virus-multiple-sclerosis) y que tenemos la posibilidad de estimar como una novedad ilusionante, que apunta a que accionar sobre este virus podría llegar a achicar la existencia de la Esclerosis Múltiple más adelante. No obstante, aparte del optimismo, es primordial tomar esta novedad con precaución: todavía quedan muchas incógnitas por solucionar.

¿De qué manera nos resguarda nuestro sistema inmune?

El control de la infección por el virus de Epstein-Barr es dependiente tanto de la inmunidad celular como de la inmunidad humoral. Por una parte, la inmunidad celular se hace cargo de supervisar la etapa de destrucción viral inicial y achicar el virus en la etapa latente gracias primordialmente a los linfocitos citotóxicos (TCD8+) y las células natural killer, si bien asimismo desarrollan los linfocitos TCD4+. En personas inmunodeprimidas que no sean capaces de ofrecer esta contestación se tienen la posibilidad de desatar infecciones severas o linfomas.

Por otro lado, merced a la inmunidad humoral, se generan anticuerpos contra los diferentes elementos del virus o antígenos virales. Entre ellos, se generan anticuerpos IgM que reconocen la cápside del virus al manifestarse los primeros síntomas y desaparecen en 2-6 meses. La IgG que asimismo reconoce la cápside y hace aparición entre la semana 2 y el mes 2 de la infección aguda alcanzando su pico máximo en el mes 4 y sigue positivo para toda la vida. A los 3-6 meses se muestran los IgG contra el antígeno nuclear y tienen la posibilidad de sostenerse siempre y en todo momento positivos. Merced al estudio de estos anticuerpos puede verse exactamente en qué etapa de la infección estamos.

Adversidades

La primordial y mucho más recurrente complicación de la mononucleosis es la esplenomegalia, o incremento de tamaño del bazo.

enfermero

En casos extremos, el bazo se puede romper, lo que genera un mal brusco y pinchando en la sección izquierda superior del abdomen. Si esto sucede, es requisito buscar atención médica urgente, en tanto que puede ser precisa la cirugía. La mayor parte de pacientes con mononucleosis acostumbra tener una hepatitis (inflamación del hígado) suave y en personas mayores de 35 años puede manifestarse ictericia. En torno a media parta de los pacientes con mononucleosis tienen un recuento de plaquetas bajo lo habitual. Adversidades menos recurrentes tienen la posibilidad de ser las próximas: anemia, inflamación del corazón, adversidades del sistema inquieto central, incremento de tamaño de las amígdalas. En personas con el sistema inmunitario desgastado, como los pacientes con VIH/SIDA o que toman medicamentos inmunosupresores tras un trasplante de órganos, el VEB genera una patología considerablemente más grave. Cada vez hay un mayor número de patentizas que proponen una viable relación entre la mononucleosis y un peligro incrementado de desarrollar esclerosis múltiple.

No hay una terapia concreta para el régimen de la mononucleosis infecciosa. Los antibióticos no sirven contra las infecciones virales como la mononucleosis. El régimen se fundamenta primordialmente en el reposo en la cama y la ingesta correcta de líquidos. En ocasiones, el mal de garganta de la mononucleosis se acompaña de una infección bacteriana estreptocócica de la faringe y las amígdalas, aun de los senos paranasales. En estas situaciones sí son útiles los antibióticos. Para calmar varios de los síntomas como la inflamación de la garganta y las amígdalas, se tienen la posibilidad de emplear los corticoides.

Deja un comentario