como hacer di tu hijo no quiere tomar la medicina

seguramente ahora sepas que la carencia de calcio y vitamina D (que asistencia al cuerpo a absorber el calcio) en la dieta puede ocasionar que los dientes se ablanden transcurrido el tiempo, lo que los regresa mucho más susceptibles a las caries y patologías periodontales (de las encías).

De ahí que, si tu hijo no desea o no puede tomar leche, es posible que estés preocupado de que no reciba el calcio bastante para tener dientes y encías saludables. En verdad, según la Academia de Odontología General, solo uno de cada cinco pequeños cumple con los estándares mínimos de consumo de calcio.

Distintas trucos para ofrecer fármacos a los pequeños

Es improductivo intentar seducir a un niño de un par de años sobre la conveniencia de tener que tomar un fármaco para sanar su patología, conque nos va a ser de herramienta decantarnos por esos fármacos que tengan mejor gusto y precisen de menor dosificación, los que sean simples de tragar o, mejor aún, que sean administrados por otras vías diferentes de la boca, como los supositorios.

Por consiguiente, antes de argumentar las sugerencias o trucos para ofrecer fármacos a los pequeños y bebés resulta conveniente comprender las distintas vías de administración que nos puede prescribir nuestro médico para el régimen en residencia:

) Es preferible no obligar a tu hijo a comer

Frecuentemente los pequeños usan la mesa como un espacio donde probar su independencia y autonomía. Decir “no deseo”, les hace sentirse en control y la comida es solo un medio mucho más para hacértelo entender.

La recomendación es no obligarles a concluirlo todo. Más allá de que como padre sabes qué tienen que comer y cuándo, los pequeños asimismo saben saber la cantidad que desean.

Mi hijo/a no desea tomarse el antídoto

Si tras conocer el médico este le receta algún fármaco, entonces entramos en la etapa de lograr que se tome el antídoto. Varios pequeños no van a tener inconveniente y va a ser una labor simple, pero hay otros que se resistirán a esta substancia ignota y extraña, llegando aun a escupirlo. Ciertos tipos para llevar a cabo una experiencia lo mucho más traumática viable:

  • Nuestra actitud como progenitores ha de ser calmada. Si ellos perciben que para nosotros asimismo es algo difícil, probablemente se resistan.
  • Si precisa un antídoto es por el hecho de que está enfermo y probablemente muy sensible, por esa razón asimismo es primordial explicarles por qué razón es esencial que se tomen ese antídoto.
  • Si el fármaco lo deja, tienen la posibilidad de entremezclarlo con alguna comida que les agrade. Por poner un ejemplo: fruta, iogur o leche.
  • ¡Mantiene los antídotos en el frigorífico! De este modo el gusto se va a sentir menos. Recuerde siempre y en todo momento comprobar si los elementos dejan refrigerarlo.
  • No les engañemos diciendo que el fármaco es un dulce. Es un arma de doble filo en tanto que si les agrada el gusto, en un instante de distracción podrían tomárselo todo.

La persuasión a través de la información

Siempre y en todo momento está la madre que tiene poca paciencia y ordena al niño a tomarse el fármaco, y le castiga en el momento en que él escupe.

Nosotros no somos partidarias de las regañinas y las cosas forzadas. Escogemos el convencimiento antes que cualquier sanción.

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