buda de la medicina en el arbol de la vida

Una vez que el Buda se transformó en un buscador espiritual, pasó seis años llevando a la práctica con distintas profesores y sometiéndose a austeridades extremas hasta el momento en que se percató de que lo que hacía no lo llevaría a donde deseaba ir. La independencia perdurable del padecimiento aún eludía.

Según las primeras escrituras budistas, fue entonces en el momento en que el futuro Buda recordó una experiencia que había tenido de niño, en el momento en que entró espontáneamente en un profundo y alegre estado meditativo. Se le ocurrió que exactamente el mismo género de estado meditativo podría asistirle a conseguir la visión que procuraba.

Crea tu situación

Nuestro nombre no es casual, todos nosotros llevamos una misión como Ánimas y un propósito de vida.

El nombre es como la llamada de Dios, toda vez que nos nombran es para hacernos acordar el motivo nos encontramos aquí (Tikún). Tikún es una palabra hebrea que significa corrección o reparación de nuestra alma. El término del Tikún revela el género de resoluciones que tomamos en vidas pasadas y las que deberíamos tomar en esta vida.

¿Es el árbol de hoy ese histórico?

El árbol Bodhi es popular por los botánicos como Ficus espiritual (fig santa), una suerte de higuera de la familia Moraceae. Las hojas del árbol son algo poco comunes, con una punta propia popularizada. El árbol Bodhi que hay en la actualidad no es el mismo bajo el que se sentó a meditar el Boda hace 2.500 años, pero asimismo puede ser un descendiente directo.

Símbolos del Buda de la Medicina

El Buda de la Medicina, llamado Bhaisajyaguru en sánscrito, Yakushi Nyorai (en japonés), Sangs- mongol), y Yao Shi Fo (en chino), radica en el Paraíso del Este, al tiempo que a Amitabha Buda correspondería al Paraíso del Oeste, los dos están ya que ubicados en los 2 polos opuestos, si bien de todos modos son exactamente el mismo.

Su cuerpo es de color azul cielo brillante. La mano izquierda adopta el mudra de meditación, que representa la erradicación de las anomalías de la salud y del padecimiento: la realización de la realidad absoluta y por consiguiente el cese del Samsara. Sobre la mano descansa un cuenco que tiene dentro el elixir o el néctar de la vida eterna.

Deja un comentario